Desde 1993 he visto muchas herramientas "revolucionarias", pero ninguna ha generado tanto ruido como la Inteligencia Artificial Generativa. Como analistas, la pregunta es inevitable: ¿nos reemplazará?
La respuesta, desde mi óptica en el análisis funcional, es un rotundo no. Pero con una condición: debemos aprender a pilotar la nave. La IA es excelente procesando datos y generando estructuras base, pero carece de algo que solo los años de experiencia nos dan: el contexto humano.
En mi día a día, veo cómo la IA puede acelerar la creación de casos de uso o documentación técnica. Sin embargo, el "clic" final, el entender por qué un proceso en el Ministerio debe ser de una forma y no de otra para que el ciudadano realmente se beneficie, sigue siendo una tarea puramente humana.
"La IA nos da la velocidad, pero el Analista Funcional sigue siendo el que marca la dirección."
💾 Nuevas herramientas, misma esencia
Estamos integrando Copilots y agentes para optimizar procedimientos. Es la evolución natural de lo que hacíamos con los disquetes en los 90, solo que ahora el lenguaje es natural:
- Prompt Engineering: Nuestra capacidad histórica de definir requerimientos es ahora nuestra mayor ventaja para "hablar" con la IA.
- Criterio Senior: La IA puede alucinar; nuestro rol es ser el filtro crítico de calidad y seguridad que el Estado y las empresas necesitan.
No le tengamos miedo al algoritmo. Cultivemos el criterio que nos trajo hasta acá. La herramienta cambia, el analista evoluciona.